La siguiente gran etapa de la sociedad descrita en él texto es la sociedad 2.0, que es en la que vivimos actualmente. Esta etapa se caracteriza por ser la sociedad del conocimiento. Aquella etapa en la que las personas empezamos a utilizar las TICs para relacionarnos entre nosotros, ya que somos animales sociales. Gracias a las nuevas tecnologías somos capaces de intercambiar información, compartir nuestras ideas y generar nuevas interpretaciones, a través e blogs, wikis, etc. Esta gran etapa en la que vivimos, es solo el principio del gran cambio social que experimentaremos en unos años. En ella solo se empiezan a introducir las TICs en la sociedad, en las casas y en las escuelas, pero se hace de una forma inadecuada. Las escuelas actuales tienen un gran problema, y es que intentan ser innovadoras y creativas introduciendo distintas tecnologías en sus aulas, pero no son capaces de usarlas bien. La mayoría de los profesores que tienen acceso a las TICs para dar sus clases de forma innovadora, las utilizan para hacer exactamente lo mismo que si no las tuvieran. Este problema surge de la incapacidad de los profesores de ser creativos y originales a la hora de introducir nuevas tecnologías en sus clases, que a su vez viene de las políticas educativas utilizadas.
Los educadores tienen que adaptarse a los nuevos cambios que se dan día a día en nuestra sociedad, ya que la siguiente gran etapa venidera, que es la sociedad 3.0, estará llena de constantes cambios, tanto tecnológicos como sociales. Los educadores del futuro tienen que estar preparados para esos múltiples cambios que sufrirá la sociedad, y para ello los profesores actuales tienen que introducir a los niños en los avances tecnológicos. Tienen que crear personas creativas, innovadoras y que sean capaces de competir con personas de otros países que si estén actualizados. Pero para ello es necesaria una revolución en la educación y no sólo una reforma. Hay que pasar del sistema educativo de la sociedad 1.0 que tenemos actualmente y crear uno en el que se pueda formar a los alumnos de forma diferente. La clave de este nuevo sistema está en cómo se aprende y no en qué se aprende, es decir, lo importante es el proceso que te lleva al resultado final, no en el propio resultado. De este modo los alumnos podrán aprender de sus errores y descubrir una solución para los problemas que surjan por si mismos.